Skip to main content
0

El suelo pélvico es un conjunto de músculos y ligamentos que se encarga de hacer que la vejiga y el útero, entre otras zonas, se mantenga en la posición correcta. Fortalecer esta zona hace que se prevengan pérdidas de orina y también mejora el dolor de la zona abdominal. Esto quiere decir que puede ayudar a los dolores que se generan con la regla.

Además, fortalecer toda esta zona también mejora las relaciones sexuales, ayuda a ganar conciencia sobre nuestro propio cuerpo y es una zona que debe reforzarse antes y durante el embarazo. Es necesario saber que puede tratarse de una parte del cuerpo que puede sufrir ciertas lesiones y, a veces, no sabemos de su existencia hasta que estas ocurren. En este artículo te hablamos de ellas y te contamos qué ejercicios puedes hacer para fortalecer esta zona.

Lesiones del suelo pélvico

Lo que más puede afectar al suelo pélvico es el parto natural pero si esta zona se trabaja y se fortalece, menos probable es sufrir algunas de las típicas lesiones, como pueden ser las siguientes:

Desgarro perineal: la piel de esta zona se rompe de manera espontánea. A veces puede ocurrir, como también con el punto siguiente, que el uso de algún instrumento para facilitar el parto provoque este desgarro.

Episiotomía: se trata de un corte vaginal que hace el ginecólogo para ayudar con el parto. En algunos casos esto no es necesario porque el suelo pélvico está fortalecido y también ha ganado flexibilidad.

Ejercicios para fortalecer

Aunque esto de controlar los músculos de tu entrepierna quizás no sea del todo nuevo, desde luego para muchas mujeres lo es. El momento de llevarlo a cabo comienza, en varias de ellas, pasado el parto. Uno de los ejercicios más conocidos son los llamados ‘Kegel’ pero, ¿de dónde vienen? En la década de los 40, el ginecólogo estadounidense Arnold Kegel inventó un dispositivo para medir la presión del aire que se encuentra dentro de la vagina y poder averiguar la fuerza de la musculatura del interior. A partir de esta forma de identificar la potencia el ginecólogo desarrolló una serie de ejercicios para fortalecer dichos músculos.

Hipopresivos

Esta práctica se basa en la respiración y las buenas posturas corporales, es ideal para aumentar el disfrute durante las relaciones íntimas, prevenir la incontinencia urinaria o hacerla desaparecer y reducir la caída de órganos internos. La forma de llevar a cabo estos ejercicios puede realizarse o bien con contracciones de formas consciente o bien con bolas chinas. Para poder saber qué músculo es el que debes ejercitar existe un método: cuando vayas a orinar intenta contener la orina, ese movimiento que haces y eso que mueves es en lo que te debes concentrar cuando quieras ejercitar esta zona. Lo puedes hacer mientras lees, paseas o cuando te vaya mejor y, además, puedes estar de pie o sentada.

Kegel

Casi todos los ejercicios se basan en la contracción y en la relajación de esta zona pero es cierto que hay un método que puede ayudarte. En primer lugar lo ideal es hacerlo con la vejiga vacía, tumbada o sentada. A partir de ahí se contrae la musculatura y se cuenta hasta ocho. Después, diez segundos de descanso y otra vez. Así tres series y, como mínimo, tres veces al día.

Bolas chinas

El mismo ejercicio que se nombra anteriormente se puede hacer con las conocidas bolas chinas. Las geishas las usaban para mantener esta zona lubricada. Son dos bolas que, debido a su peso y a su gravedad tienden a salirse de la vagina. Cuando nuestro cuerpo percibe que esto va a caer, realiza una contracción involuntaria para que no suceda. Lo más recomendable es utilizarlas mientras estás dentro del hogar ya que de esta manera será más cómodo.

Ejercicio diario

Aunque los ejemplos anteriores están directamente conectados con nuestro suelo pélvico también debe tenerse en cuenta la actividad deportiva cotidiana. Por ejemplo, trabajar los glúteos es una forma de trabajar también el suelo pélvico, ya que si están fuertes tiran hacia atrás reposicionando la pelvis en su lugar correcto y tensando adecuadamente los músculos del suelo pélvico.

Los ejercicios que se realizan en yoga o en pilates también son adecuados porque te ayudan a controlar la respiración y la postura y todo ello ayuda al suelo pélvico. Al fin y al cabo lo ideal es mantenerse activa e ir combinando los diferentes ejercicios que nombramos aquí.

Teniendo toda esta información en cuenta podrás tener un suelo pélvico ejercitado, algo que hará que mejore el conocimiento sobre tu propio cuerpo, algo que hará que disminuyan ciertos dolores y, además, que se refuerce esta parte tanto si quieres ser madre como si ya lo has sido.

Leave a Reply

Seleccione moneda
EUREuro
PENSol